Mi instinto es infalible... Sí, hoy volvió a aparecer el maldito niño a la misma hora... Se puso al lado golpeando la puerta con los nudillos... En esos momentos uno duda si abrir la puerta o pasarle por encima con el bus... Pero como hacía mucho que no escribía nada en el blog y el enano este es una fuente de experiencias, decidí abrir la puerta... La situación la misma, se puso de pie delante del todo sobando con nerviosismo el salpicadero, aunque al poco rato empezó a sobar la máquina de los tíquets, lo que quiere decir que estaba más cerca de mí...
- Qué haces?
- Esperar
- A qué?
- A que sea la hora de irme
- Y falta mucho?
- 5 minutos
- Ah... Has visto a mis hermanos?
- No los conozco
- Fernando, Miguel...
- No los conozco, no los he visto nunca. Y cuidado con la máquina.
- Iban a venir en el bus
- Pues no los he visto
- Pero...
- Te he dicho que no los conozco, así que no sé si han venido. Y no toques los botones.
- Ah... Un día vine en el bus, y me costó 3'90€
- A donde?
- A Inca
- Vale 1'20€
- Ah... Mañana vendré
- Seguro?
- Si
- Ya veremos... Y quita ya las manazas de la máquina.
- Ah... No te bajas?
- No. Y tú?
- No, yo no
- Porqué no?
- mmmm... 5 minutos?
- 4
Y salió corriendo.
Esta vez no hubo oferta de masajes, pero sigue siendo entretenido. Le voy cogiendo el truquillo al niño. No me cabe duda de que seguiré viéndole lo que queda de semana, así que seguiré contando los detalles de mis estudios antropológicos con este extraño especimen...
Lost 5×09: Namaste
Hace 2 años

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada