Sabéis? Con el paso de los años uno se da cuenta de muchas cosas... Muchísimas... Vamos, que nos pasamos la vida dandonos cuenta de algo... Y la mayoría de esas cosas coinciden en 2 aspectos:
1- Nos damos cuenta de que la hemos cagado en algo.
2- Nos damos cuenta de que ya es tarde para remediarlo.
Porque sí, nos pasamos la vida cagándola... O al menos eso creemos.
Odio esos momentos en los que te das cuenta de que tienes que tomar una decisión: Hacer algo o no hacerlo, o como mínimo, tienes que decidir si hacerlo de una forma u otra (esto último es cuando por cojones tienes que hacer algo).
Porque sí, porque si no lo haces tarde o temprano terminas diciendo "mierda, tendría que haberlo hecho". Y si lo haces tarde o temprano terminas diciendo "mierda, si lo sé no lo hago", o "mierda, si lo sé lo hago de la otra forma".
Esto es una maldita ley universal, igualito que cuando llueve lo hace hacia abajo, o que siempre pisarás algo crujiente cuando intentes ser silencioso. En serio, es cierto, siempre hay alguna piedrecita, miga de pan o cualquier porquería crujiente que pisar cuando intentas no hacer ruido, por muy limpio que esté todo. De dónde coño salen esas cosas? Pero en fin, ese es otro tema...
Decía que es una ley universal por el mero hecho de que el ser humano llevamos incrustada en los genes la pura y simple insatisfacción personal. Nada nos parece del todo bien, todo es mejorable, seguro que habría alguna forma de que las cosas hubieran ido mejor. Y claro, cuando esto viene detrás de una decisión, siempre creemos que la otra opción podría haber ido mejor. Y como podría haber ido mejor, seguro que hubiera sido así.
Y uno se siente mal. Sí, joder, es inevitable. No puedes evitar pensar una y otra vez en como podrían haber ido las cosas de la otra manera, no paras de darle vueltas. Sólo el tiempo te hace olvidar esa supuesta mala elección, pero cuando eso pasa, ya tienes ante ti una nueva maldita decisión que tomar.
Muchos te dirán la mierda de tópico de "así es la vida, nadie dijo que fuera fácil". No jodas! Esa no la sabía, aunque la haya oído en cientos de películas... Va, seamos sinceros. Todos decimos que sí, que es verdad, que no queremos las cosas fáciles, que es la salsa de la vida, blablabla... A cualquiera de nosotros si nos dan a elegir entre tener una vida de proletario, teniendo que currar 6 días a la semana de sol a sol y aún así tener que hacer números para llegar a final de mes, y que las elecciones más emocionantes de nuestra vida sean comprar en el mercadona o en el carrefour porque es más barato, y usar la ropa de nuestros sobrinos para tus propios hijos... Te ponen a elegir entre eso y que te toque una primitiva... Sí, venga, vais a decir que lo primero porque vives más? Porque es más emocionante?
Dicen que somos lo que hacemos o dejamos de hacer... Pues yo digo que con 10 millones de € en mi cuenta puedo hacer muchísimas cosas, por lo tanto viviré más... Y me diréis que no es emocionante irte de safari por Africa o de acampada por selvas caribeñas? Joder, yo quiero que las elecciones en mi vida sean del estilo de decidir si me voy de vacaciones a Mexico o a Tokio!
En fin, que me voy del tema... Todo esto venía por las elecciones de la vida, su importancia, y la insatisfacción personal que siempre obtenemos como recompensa... Y es que claro, si supieramos cual sería el resultado de cada opción podríamos elegir la mejor, o al menos la menos mala. Que seguirá sin parecernos perfecta, pero al menos no nos arrepentiremos porque estaremos seguros de que la alternativa era peor, y así no le damos vueltas y pasamos página.
Y es que qué bonito sería tener un libro de instrucciones de la vida, un manual, algo que te indique el resultado de todas las opciones que hay cuando se nos plantea cualquier decisión. Y no digáis que así la vida sería aburrida, yo diría que la vida sería casi perfecta. Perfecta no, nunca, siempre se puede mejorar, los genes, ya sabéis.
Pero eso es imposible por una sencilla razón, y es que cuando nosotros tomamos una decisión, el resultado depende el 99% de las veces de la decisión que tome otra persona, porque al ejecutar nosotros la decisión que hemos tomado, planteamos a otra persona una elección, y su decisión será el resultado de la nuestra.
Es un poco lioso, pero a la 3ª o 4ª vez que se lee ya se entiende, más o menos. En resumen vendría a ser que el resultado de nuestras elecciones dependen de lo que le salga de los cojones a otra persona. Y como la gente está tan majara en este mundo, el resultado puede ser cualquier cosa. Es triste, pero es así. Nuestra vida no depende sólo de nuestras elecciones, sinó que también dependen de las elecciones de los demás.
Un ejemplo. Mi jefe me putea y me planteo decirle que es un imbécil en toda la cara. Puedo decidir hacerlo, y si lo hago, aquí entra la elección de mi jefe. Puede elegir entre echarse a reir, invitarme una cerveza y quizás cambiar de actitud, o ponerme el finiquito delante de los morros. En la primera mi vida mejora, en la segunda estoy en paro, pero ambas vienen de la misma decisión que yo tomé, lo único que cambia es la decisión que tomó mi jefe, la cual no depende en nada de mí y me es imposible adivinar (aunque en este caso se puede intuir, la verdad). Usea, que sí, yo decido lo que hago, pero no tengo ni puta idea de cual va a ser el resultado, porque no depende de mí. Luego uno piensa que pensar en eso es tontería, porque por hacer esa locura me puedo quedar en paro, pero también podría mejorar mi vida laboral, y si hubiera decidido no decir nada a lo mejor me hubiera terminado quemando y dejando el trabajo lo que me dejaría sin finiquito, o acabar como en la peli "Un día de furia".
Otro ejemplo. Yo soy autobusero, pero yo no decidí serlo. Es más, a pesar de sacarme el carnet yo tenía muy claro que no quería ser autobusero. Yo quería ser camionero. Quien decidió que yo acabara siendo autobusero? Pues todos y cada uno de los responsables de contratación de todas las empresas de camiones a los que eché currículum y tiraron el mío a la basura. La necesidad de trabajo y la decisión de contratarme de un encargado de una empresa de autobuses me hicieron autobusero. Pero si cualquiera de aquellas empresas de camiones hubiera decidido darme una oportunidad, yo no habría pisado un autobús en mi vida. Y en cambio las decisiones de todas esas personas harán que probablemente me jubile sentado en un autobús.
Entonces qué hacemos? He aquí la cuestión... Porque después de tanto desvarío a altas horas de la madrugada me doy cuenta de que la elección que hice hace tiempo sobre cómo tomarme la vida, era la acertada (manda huevos).
He llegado a la conclusión de que nuestra vida es pura aleatoria. Nos gusta creer que la vida depende de nosotros mismos, que somos dueños de nuestro propio destino, pero es mentira. Nosotros sólo decidimos encender un interruptor, pero no tenemos ni puta idea de la luz que va a encender, no sabemos nada. Decidimos hacer algo o no, pero no sabemos lo que pasará después.
Entonces mi conclusión es que pensar en todo esto es una gilipollez que sólo deberíamos hacer capullos como yo, que se nos cruzan los cables y nos liamos a escribir todo esto cuando ya tendríamos que estar en la cama. No lo hagáis, es perder el tiempo. Nosotros no decidimos lo que pasará en nuestra vida, así que pensar en lo que podría haber sido o arrepentirnos de elecciones pasadas es malgastar tiempo y neuronas, probablemente la otra opción no habría sido mejor. O sí, pero qué más da, ya no se puede hacer nada.
No quiero dar la impresión de estar diciendo que la vida no depende en nada de nosotros y que no vale la pena pensar las decisiones o pasar de tomarlas, ni mucho menos. Nosotros elegimos una dirección, lo que no podemos elegir es lo que nos encontraremos en el camino. Y se puede cambiar de dirección si no te gusta lo que hay, pero tenemos que dar nosotros el primer paso en una nueva dirección. La mayoría es aleatoria y no depende de nosotros, pero no puede pasar nada si no tomamos nosotros una primera decisión, si no damos un primer paso. Porque, quien quiere una vida en la que no pase nada de nada?
Así que voy a tirar de otra mierda de topicazo y diré que hay que vivir la vida como viene y disfrutarla, tomar las decisiones que haya que tomar sin pensar demasiado en ellas cuando ya las hayamos tomado, porque de todos modos lo que pase después no depende de nosotros, y no se puede cambiar lo que ya está hecho. Pero lo más importante de todo, es inútil pasarse la vida lamentandose de las decisiones tomadas. Si ya está hecho y no se puede cambiar, asúmelo, afróntalo y sigue adelante. Adaptate rápido a las nuevas situaciones y pasa página. Estar lamentandote o comiendote la cabeza es una pérdida de tiempo que lo único que hará es evitar que puedas disfrutar de las cosas buenas de tu "nueva" vida. Quieres tener una vida optimista o pesimista? Quieres ser una persona alegre o triste?
Y ya de paso diré que hay que echarle huevos. Te gusta alguien? Diselo! No te gusta alguien? Diselo también! No hablo del ejemplo del jefe, hay elecciones y "elecciones". Y cuando no se trata de hacerlo de un modo u otro, sinó que se trata de hacerlo o no hacerlo... Tienes algo que perder? En el peor de los casos te quedarás igual que como estás? Entonces hazlo joder!
Una cosa que he dicho es cierta, somos lo que hacemos o dejamos de hacer. Y si de algo me arrepiento es de las cosas que no he hecho a lo largo de mi vida por miedo o vergüenza, cuando no tenía nada que perder por intentarlo.
Así que... Que lo sepáis, ahora soy un sinvergüenza ;)
austin pets alive cats
Hace 3 años

3 comentarios:
¡Genial tío, me ha parecido cojonudo! :-D
¿Cómo es posible que nadie se haya molestado en escribirte un mísero comentario? :-S
Nunca he sido popular... jajaja
Gracias por el tuyo ;)
mmmmm,que historias...me encanta leer,lo estoy leyendo dia a dia..son muy buenos,las horas pasan volando sin darme cuenta cuando leo tus historias
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